Todo diseño de calidad exige que cada elemento que integremos a la Web esté debidamente justificado, ordenado y que cumpla una función específica. Esto mismo se aplica a las imágenes, así que no podemos simplemente colocarlas en un espacio para que las ocupen, ya que deben integrarse al diseño de una página Web. Es recomendable que para esto se defina el tamaño de cada imagen de acuerdo a la posición que ocupen, así mismo se les asigne una jerarquía a fin de que en vez de que compitan entre ellas todas armonicen lo mejor posible.
Hay veces que el sitio solamente proyecta una gran cantidad de imágenes como son las galerías, los catálogos, los muestrarios, o cualquier otro sitio similar, pero esa no es excusa para no crear un espacio bien organizado a fin de que el usuario pueda localizar cada una de ellas.










