Casi todos queremos que al crear una imagen se nos reconozca su autoría y recibamos los créditos correspondientes, sin embargo en un medio como es Internet esto es muy difícil de lograr, si bien existen algunas estrategias, las cuales son:
Incluye en la orilla de una imagen una firma, seudónimo o dirección que facilite ubicar los datos de el autor original, aunque cualquiera que conozca como editarla o cortarla puede eliminar estos datos.
También podemos optar por añadirle una marca en “fondo de agua” o con transparencia para proteger la imagen con derechos, ya sea de manera completa o solamente en una zona clave. En muy pocos casos este método no deja de afectar la misma y se considera muy invasiva y de mal gusto para los otros usuarios.
Otro método consiste en partir una imagen en pedazos y armarlo dentro de la Web, así al guardarla tendrá una parte solamente, aunque con paciencia alguien la puede armar después.
Puedes proteger tus gráficos con un programa que deshabilite el botón derecho del Mouse mientras están en tu sitio, si haces esto es bueno advertirles para que no existan confusiones.
Otra manera consiste en colocar una imagen transparente encima, a modo de que al presionar con el cursor realmente se guarda otra, que en realidad no es más que un cuadro en formato GIF o PNG.
A veces resulta buena idea subirla con una resolución pobre indicando que el original es mucho mejor, esto funciona con imágenes que se encuentran a la venta, en exposiciones, impresos o fuera de un medio virtual.
De todos modos siempre es necesario tomar en cuenta que cualquier imagen que es subida a Internet ya no estará realmente protegida, incluso hasta las imágenes instantáneas pueden ser copiadas con un programa que capture lo que se presenta en la pantalla.

