Las gráficas comparativas son muy apropiadas para describir de manera visual una cantidad, proporción o comparación de datos que de otra manera resultaría demasiado abstracta, además de hacer más amena la consulta de los mismos.
Existen muchos tipos de gráficos estadísticos que permiten que se asimile rápida y fácilmente muchos datos comparativos como columnas, barras cuadrangulares, cónicas o cilíndricas, líneas, anillos, áreas, circules o pasteles, dispersión, radial, superficie, superficies, burbujas, cotizaciones o gráficos que representan una cantidad.
Los de barra son apropiados para hacer comparaciones entre varios productos o entre características entre unidades individuales como países o precios.
Los de pastel son círculos completos que sirven para mostrar como se divide una cantidad en diferentes porciones, suelen ir cerrados o trozados.
Los de línea indican cómo fluctúa un valor dependiendo de los cambios de otros, se utiliza más comúnmente para mostrar como crece algo por cierto tiempo como tendencias o poblaciones. Los puntos se unen para formar una línea.
A pesar de su gran eficacia, los gráficos estadísticos no llegan a reemplazar a las listas y tablas, que si bien son más difíciles de entender y comprender al mismo tiempo son la única manera de presentar muchos datos precisos en vez de aproximados.
Es mejor complementar los gráficos estadísticos con datos numéricos, en porcentajes o palabras que describan los detalles más importantes a mostrar, y hay que tratar de utilizar el menor número de filas y columnas para una mayor legibilidad.
