La publicación electrónica libera de costes y limitaciones en la reproducción del color que tiene el papel pero no te libera de las diferencias que existe entre las plataformas, navegadores, pantallas y ancho de banda. Todos los elementos que se manejan en la Web deben tener colores RGB con la paleta Web-safe para que tenga una visualización estándar en Internet, no es seguro usar otros colores como son los CMYK, HSB, HSL, CIE, YIQ, YUV, YCC entre otros que existen en los medios digitales. Otra opción es incluir imágenes o fotografías con escalas de grises de 16 tonos ya que normalmente se ven bien y funcionan en casos concretos.
Para conseguir una buena impresión, las imágenes de RGB deben pasarse a CMYK por lo que los navegadores no resultan ser aplicaciones ideales de donde imprimir páginas Web, así que la mejor solución es convertir un sitio Web completo a un formato especial para hacerlo imprimible.
Para pasar una imagen paleta segura es aconsejable que esté antes en RGB primero, luego indexamos el color ya sea para Web o exacta y después volverla a convertir en RGB, lo indexamos de nuevo, finalmente podrás apreciar el número exacto de colores.
Si encuentras un color ideal identifícalo primero en un programa de edición de imágenes en RGB para tener la clave hexadecimal.

